Una franquicia española crecía por referidos y esfuerzo local de cada dueño — sin un sistema central que generara prospectos e interesados en abrir una nueva unidad.
Gauzz construyó el motor de generación de prospectos y agenda de citas para el desarrollo de la marca: cada candidato a franquiciatario llega ya filtrado y con una cita puesta.
Resultado: la franquicia pasó de 5 a 200 sucursales.